Zuleta, mucho más que una hacienda

-

- Publicidad -

Hacienda Zuleta es, sí, la posibilidad de alojarte en un lugar que define a los Andes y su vida de campiña. Pero es también, el arte del bordado de sus artesanas comunitarias; su agroecología orgánica; su impacto verde y visión ecológica; la integración que mantiene con su comunidad; su pasado Karanki… Hacienda Zuleta es una historia que se cuenta por partes, otorgando su orgulloso título y fascinante legado a uno de los proyectos de estadía y turismo más especiales del país.

Para hablar de Hacienda Zuleta hoy hay que hacerlo desde el principio. Pero, ¿cuál de todos? Un momento reciente es la creación de la Fundación Galo Plaza Lasso, en 1995, a través de la cual funcionan sus principales proyectos. Nos podemos remontar a finales del siglo XIX, cuando la hacienda fue adquirida por José María Lasso, quien heredaría la propiedad a su hija “doña Avelina”, en ese entonces esposa del ex presidente Leonidas Plaza.

Podemos incluso retroceder hasta 1713, cuando el canónigo Gabriel Zuleta, dueño de otras diecisiete haciendas, agregando a su colección la propiedad que hasta ahora lleva su nombre.

Pero, la verdadera historia empieza mucho antes, tras una gran erupción del Quilotoa, evento que motivó a los Karankis a desplazarse hasta esta zona.

Rezagos de pirámides de la cultura Caranqui.

Dada su privilegiada ubicación en el corazón de la Avenida de los Volcanes, Zuleta descansa rodeada de imponentes paisajes. Los interminables valles que se encuentran dentro de la propiedad, son eternos testigos de la belleza de sus alrededores.

Los asentamientos karanki construidos a manera de tolas y pirámides se encuentran distribuidos por doquier, dando certeza de una presencia milenaria. Son de los rezagos mejor conservados de esta cultura y, por lo tanto, un lugar de suma importancia para estudiar y comprender en su arqueología, historia y antropología. Pero es sólo un hilo del cual halar para comprender la significancia y legado de un lugar como Hacienda Zuleta…

A pocos metros de la iglesia, se encuentra la entrada de la hacienda. De hecho, la iglesia y la plaza de la comuna se encontraban dentro de la propiedad. Ahora, la pequeña tienda ‘La Casa Zuleta’, que apenas lleva un mes ofreciendo productos hechos totalmente por la comunidad, da la bienvenida al lugar.

Las vacas y caballos que recorren libremente por los campos, revelan su tradición ganadera. Es común ver pasar a los habitantes de la comunidad, cargando litros de leche para producir los deliciosos quesos que dominan el mercado de quesos de calidad en el país. ¡Alrededor de 7 500 litros diarios son procesados aquí todos los días!

La entrega de leche del dia.

Una plaza con su imponente cruz en medio rodeada de la fachada que aún conserva en cantidad sus materiales originales, nos permite imaginar el movimiento del día a día, cuando el expresidente Galo Plaza Lasso paseaba con su eterno overol de hacienda. Quienes lo conocían cuentan que no se lo quitaba ni siquiera para sus reuniones familiares.

La plaza central de Hacienda Zuleta.

Las bondades de una vida pastoril

Hoy en día, la hacienda cuenta con veintiún habitaciones, cada una con el nombre de familiares del ex presidente. Los cuartos albergan la esencia de la antigua construcción, respetando los grandes y coloridos ventanales, las decoraciones y acabados de antaño que han sido restaurados para brindar la mayor comodidad a la experiencia ‘zuleteña’.

En los comedores se conservan las chimeneas, siendo siempre bienvenidas las mañanas o tardes de quesos para acompañar las comidas. La mayoría de vegetales, frutas, especias y hierbas del menú provienen de su propio huerto, al que le han llamado Rosario Plaza en honor a la esposa de Galo. La propiedad cuenta también con una biblioteca, rodeada de cuadros, bordados, fotografías y decoraciones que marcan la esencia histórica de este lugar.

Detalles e historias por doquier en el interior de la propiedad.

Producidos en la sección postrera de la residencia, los quesos de Zuleta son su producto estrella. El Museo de los Quesos es un espacio para aprender y observar el proceso de producción, una visita que dura alrededor de una media hora, o, si se prefiere la experiencia completa, uno puede participar en los ordeños diarios. Actualmente, son quince los tipos de quesos que se elaboran, todos a mano. ¿Mi recomendación? El mix de cuatro quesos: “Pategras”, “Danbo”, “Angochagua” (un queso semi maduro y semi blando) y “Don Galo” (maduro y firme).

La hacienda también produce crema de leche, lana, madera, abono de su granja de lombrices… En fin, es una prodigiosa ventana a la vida de campo, la que lo tiene y lo produce todo.

De hecho, todo lo que se producía, compraba y vendía en la hacienda está detallado en un diario general, un extenso documento escrito a mano que especifica cada suceso del lugar. Día tras día durante décadas.

El diario general de la hacienda lleva información de todos los sucesos del día a día.

Ello ejemplifica lo mucho que hay por contar sobre Hacienda Zuleta; una de las haciendas eternas del país, un lugar que ofrece a quien se adentra en sus misterios, interminables vericuetos reales e imaginarios por los cuales transitar.

CONTACTO

Comuna Zuleta, Imbabura – Ecuador
(+593) 6 2662 182
info@haciendazuleta.com
Fb: /haciendazuleta
Ins: @haciendazuleta
www.zuleta.com

Fotografías: Paula Holguín

Artículos Relacionados

Artículos Recientes

También podría interesarte
Recomendado para ti

Ñan MagazineLee Ñan 41 gratis

No pierdas la oportunidad de explorar Ecuador en este nuevo ejemplar totalmente gratuito.