Unipark, guayaquileño hasta la raíz

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A medida que pasan los años, hay lugares que se convierten en “clásicos”, sitios que de a poco representan un momento en la historia y definen una ciudad. Hotel Unipark se ha ganado este derecho en Guayaquil, ubicado en el corazón de la urbe más comercial del Ecuador, en un enclave urbano inigualable que, además, respira el aire fresco de uno de los parques más frondosos y emblemáticos de Ecuador.

Pocos conocen la historia. Pero Unipark, que muchos identifican con los cimientos mismos de la ciudad, fue una primicia para la misma; un producto turístico sin precedentes, por un lado; pero también un hito que abrió las puertas a una nueva era para el país.

Diseño interior sobrio y elegante con una hermosa vista hacia los frondosos árboles del Parque Seminario.

Eran mediados de los 1970 y Guayaquil, si bien había sido un foco económico gracias a su puerto, todavía no contaba con los centros comerciales que tanto la caracterizan hoy.

Un hotel y su mall

Un centro comercial en medio de aquella ciudad de río era, de por sí, un sueño visionario, arriesgado, ambicioso; uno que duró casi una década en materializarse. Veinte mil metros cuadrados, catorce millones de dólares en inversión, la mitad de una manzana guayaquileña encajonada entre cuatro calles vitales del centro: Aguirre, Clemente Ballén, Chile y Chimborazo.

Este proyecto era, sin duda, un emprendimiento gigantesco, uno que ocurre pocas veces en los anales de la historia de una ciudad que, en esas épocas, todavía no se había expandido como hoy. El resultado, inaugurado en 1982 —el añorado Unicentro— se erigió como uno de los primeros centros comerciales del Ecuador.

Junto a él, el dueño de la cadena Oro Verde, José Antón Díaz, tuvo otra visión no menos grandilocuente: un hotel que estuviera ligado al pionero centro comercial, una extensión natural.

Iguanas vigilan la fachada del Unipark

Hoy, uno abre una puerta lateral del hotel y se encuentra en pleno paseo de tiendas fashion tal como lo hicieron, boquiabiertos, los primeros hospedados (lo cual es otra historia para el recuerdo). Unipark, el hotel del Unicentro, abrió sus puertas ese mismo 1982, ofreciendo estadía a cientos de visitantes, deportistas y autoridades que llegaron para el Campeonato Mundial de Natación, un momento histórico para la ciudad. Hoy, incluso, es todavía un preferido de deportistas que llegan hasta el Puerto Principal a competir (incluyendo tres equipos de fútbol nacional que aprovechan exclusivamente los servicios del hotel).

Un paseo en el parque

Unipark es indisociable no solo del centro comercial que se expande a sus anchas, sino del precioso Parque Seminario que lo enfrenta. Se trata de uno de los parques más característicos de la ciudad, para muchos el más hermoso, rodeado no solo de frondosos, esbeltos árboles —y decenas de iguanas que sobre éstos viven; un gran motivo para visitar— sino también de edificios emblemáticos.

El Unicentro, uno de los primeros malls del país, es uno de ellos. Pero la Catedral Primada de Guayaquil es otro, con su Cristo Redentor en la cornisa; y para la nostalgia, en los bajos del hotel, el Unicafé, uno de esos restaurantes que todo guayaquileño recuerda desde que tiene uso de razón.

Su inmejorable ubicación frente al parque hacía que todo quien quería pasar un domingo fuera, ver el movimiento y actividad de las calles y ofrecerse un café, bocado o, por qué no, un buen arroz con menestra, se diera cita aquí: en el emblemático Unicafé con vista al parque.

El restaurante del domingo

Esta tradición le da sabor a toda la experiencia culinaria. El variado menú internacional, para todos los gustos, ofrece aún su oferta típica guayaquileña: hayacas, chupes, arroz con menestra, seco de gallina, queso de coco y claro, el buen caldo de bolas de verde, sin olvidar el desayuno buffet y brunch, posiblemente el mejor de la ciudad.

¡Soberbio desayuno y brunch!

Para quienes conocen Guayaquil y quienes saben que quedarse en Unipark es quedarse en Guayaquil —con el Malecón a solo tres cuadras y los impresionantes edificios administrativos aún más cerca—, no es secreto: pocos son los hoteles más auténticos.

Esta historia no se finge, pues fue erigida como parte misma de la ciudad. Está en las paredes mismas de una estadía cómoda, céntrica, llena de la amabilidad de su servicio profundamente guayaquileño (y, por supuesto, con su debido gimnasio, jacuzzi y grandes salones para todo tipo de evento).

Siempre es motivo seguir celebrando a este icónico hotel de la ciudad más grande y palpitante del país…

CONTACTO

HOTEL UNIPARK
Clemente Ballén 406 y Chile
Guayaquil 090313
+(593 4) 232 7100
www.uniparkhotel.com
reservas@uniparkhotel.com

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