Top 10 delicias dulces de Cyrano y Corfú

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Estamos celebrando los aniversarios de dos viejos conocidos de la gastronomía dulce de los quiteños —Corfú con 34 años (1 de abril) y Cyrano con 64 (29 de abril). Nos hemos paseado por los locales e investigado toda «la percha», para ofrecerles esta pequeña guía de uno de los sitios que más nos llama al momento de buscar algo dulce…

No todos los sitios de esta índole precisan de una “guía”, pero Corfú y Cyrano ofrecen un verdadero laberinto de opciones. Además, quizás quieras saber un poco más sobre algunas de sus recetas más queridas.

El quiteñísimo higos con queso convertido en un delicioso helado al puro estilo de Corfú.

Les contaremos sobre algunos de sus postres históricos, otros modernos y algunos que debes salir a probar ahora mismo, pues son de temporada. La Semana Santa se avecina y tanto Corfú como Cyrano tienen excelentes novedades para estas fechas santas.

¡Empecemos!

Helado de Mortifresa

Corfú apareció en Quito en 1988 (un 1 de abril como hoy, día en que publicamos este artículo). Desde sus inicios, cuando se creaban aquellas famosas filas de treinta minutos a una hora —especialmente en fin de semana— (¿tanta espera por un simple helado?), Corfú marcó un hito, convirtiéndose en un lugar de “hang out” para toda una generación de amantes del dulce en Quito.

Multitudes se tomaban los bajos del edificio sede de la calle Portugal, nuevas parejas celebrando primeras citas, familias en cotilleo y niños correteando por doquier. Sí. Todo por un helado. Un helado con ese delicioso cono de galleta, estilo wáfer, que marcaba toda la diferencia por ser totalmente nuevo en Quito. Y entre los sabores más recordados está la mortifresa. Mortiño, el exótico “Andean blueberry” mezclado con el lugar común de los helados, uno de los más populares del mundo —la fresa— para crear una de las combinaciones más populares de la ciudad.

Un glorioso tulipán de cualquier combinación de sabores que quieras… en la foto: mandarina y mortifresa… y puro ‘topping’.

Jugo o Helado de Mandarina

El helado de mandarina es uno de los más refrescantes de la historia de los helados (ese es un secreto personal) pero para hacerlo, el proceso es mucho más complejo y fascinante de lo que te imaginas. En primer lugar, es un helado extremadamente fresco. No estamos hablando de mandarinas congeladas. Como todos todos los helados de Corfú, está hecho con ingredientes 100% naturales y frutas de temporada, sin saborizantes ni conservantes…

Son escogidas una por una y exprimidas a mano, pues la delicada mandarina se destruiría en las máquinas extractoras de jugo regulares. Es el helado artesanal por excelencia. Por lo mismo, el jugo de mandarina recién cosechada y exprimida, por más simple que sea, es toda una delicia.

La milhoja

Un clásico francés que se popularizó en el siglo XIX, seguramente estuvo presente en el imaginario del francés René Elie, dueño fundador de Cyrano, desde su más temprana infancia. La receta saltó el charco, convirtiéndose en uno de los primeros hits de su pastelería en Quito hace más de sesenta años. Sigue vigente. Hoy, la milhoja, a pesar de las épocas y las tendencias, no deja de ser labrada con amor, en inmensas palanganas sobre las cuales se decoran y se cortan cuidadosamente todos los días. Y puedes incluso probarla en su versión de maracuyá… un experimento tropical que terminó «pegando fuerte» entre su clientela más fiel.

Los tres mosqueteros, firma Cyrano: Milhojas, tartaleta de frutas (mortiño) y el Chimborazo.

Chimborazo

Otro clásico de Cyrano que existe desde los primeros pasos de esta panadería en Quito es el Chimborazo. Como su nombre lo indica, su forma es la de una montaña, con un espolvoreo nevoso de azúcar impalpable. Lo lindo de esta receta es que se inspira directamente, en nombre y forma, en el clásico postre quiteño, también llamado Chimborazo, uno de los postres patrimoniales de la ciudad. Pero claro, Cyrano le puso de lo suyo. El profundo conocimiento de la gastronomía pastelera francesa embebida en chocolate y digna de su espumoso estilo quatre-quart, el clásico pastel galo, le da su identidad ¡y su calidad adictiva! En forma de triángulo, con atractivas líneas de masa de colores y, por supuesto, un sabor incomparable…

Tartaletas de frutos rojos

La fruta fresca, al natural, sobre una cama de deliciosa masa clásica francesa, simple pero inolvidable. Uno se sorprende, claro: que cada fruta brille bajo cualquier luz. Parecen artificiales, pero son todo lo contrario, escogidas a mano, cada una, por su voluptuoso color y sabor. Cada fruta tratada con el mayor cariño, todos los días. De este modo, las tartaleta de fresa y frambuesa siguen siendo de los postres más pedidos y queridos de Cyrano. Además, también están las de varias frutas juntas.

Una tartaleta de frutos rojos con frambuesa, mortiño y fresa.

Croissants rellenos

¿Qué es más francés que un croissant? Y ¿qué más ecuatoriano que la mermelada de guayaba? El croissant relleno es uno de los preferidos de los quiteños… Los “cachitos con manjar o chocoavellana” han sido los más vendidos de Cyrano desde hace décadas. Por supuesto, es más rico en el local, con un cafecito o capuchino… y claro, hay quienes lo piden para acompañar un delicioso desayuno (también muy recomendable).

Savarín

La historia del Savarín es extensa… y noble, pues pasó de monarca en monarca hasta llegar a lo más alto de la pastelería francesa del siglo XIX. El recordado Baba au rhum cambió de nombre a Savarin… y luego, en Quito, a Savarín (con tilde, según la pronunciación local). Pero muchos lo conocen simplemente como “borracho”. “Deme un borracho por favor”, en Cyrano, es pedir un suculento pastel inundado en ron y almíbar. Simplemente delicioso.

Clásicos de temporada

Corfú y Cyrano son reconocidos por sus clásicos de temporada. ¿Quién no ha festejado Difuntos con una guagua de pan de Cyrano? Pero una de nuestras «temporadas Cyrano»  preferidas es la Pascua, con tres delicias imprescindibles que debes salir a probar de inmediato.

El Cucurucho: como la guagua de pan, con una hermosa cubierta morada(!) de chocolate (y preciosos ribetes decorativos) en forma de un adorable cucurucho; al puro estilo Cyrano, con rellenos untuosos y exquisitos: chocoavellana para mí… o, si no, manjar…

El elegante cucurucho (este con un delicioso relleno de chocoavellana) en su cajita…

Helados de higos con queso: Aprovechando el postre tradicional de la cuaresma y Semana Santa, el acompañante de siglos de la fanesca, Corfú recrea el famoso postre de higos con queso y lo transforma en uno de los helados más originales que hayamos probado jamás. ¡Tiene queso fresco de verdad! Y deliciosos higos en almíbar. Hay que ir todos los días hasta el Viernes Santo, porque después toca esperar mucho tiempo para volverlo a probar…

Tartaleta de mortiño: Solo se producen 12 tartaletas al día para todos los Cyranos de la ciudad de este delicioso pastelito… hasta que se acaben los mortiños. De ahí, no habrá más tartaletas de mortiño hasta el próximo año, entonces anda y pruébalas lo antes posible. Es una de las frutas más ricas en antioxidantes y más deliciosas de nuestro país: el famoso “Andean blueberry”, cada mortiño escogido individualmente… no te lo pierdas.

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