Tips ecológicos para salvar el planeta

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«Nada fue tuyo excepto los pocos centímetros cúbicos que están dentro de tu calavera.»

– George Orwell, 1984

“Planeta Tierra, 2052

¿Quién sabe por qué ni cómo sigue existiendo el mundo a estas alturas, pero ahora que ya no vamos a los ríos a bañarnos ni bebemos el agua que proviene de los glaciares y nos bañamos una vez al año porque —¡dónde vamos a comprar jabón, si ya no existen siquiera los supermercados!—, sólo comemos lo que cada cual siembra en su tierra falta de nutrientes o lo que cada cual encuentra en el camino, que es a pie, siempre a pie, porque ya no andamos en auto, peor aún en avión. ¿Gasolina? Ni se diga, hace rato que no hay reservas, porque a nadie se le ocurrió encontrar otra manera más eficiente de generar energía. ¡Ni siquiera hay zapatos en las tiendas! ¡Ni siquiera hay ropa de marca…!”

Orwell, si estuviera vivo —no tengo duda— habría escrito esta novela, detallando la terrible regresión de una sociedad que llevó al desarrollo y el progreso hasta sus últimas consecuencias.

Un año más del “Día de la Tierra” es un año más de los mismos miedos apocalípticos. Podemos —tenemos que— adecuar nuestro modo de vida para conservar los privilegios actuales de vivir en un planeta tan maravilloso y único como el nuestro.

Hoy, Día de la Tierra, hemos decidido recopilar algunos eco-tips para todos nuestros lectores. Es importante informarse, comprometerse y esparcir la voz. Debemos lograr que más gente se suma a la vida sostenible y respetuosa de la naturaleza y el medioambiente.

Hay muchas cosas sencillas que todos podemos hacer:

Que la casa y el trabajo sean espacios ecológicos.

Compra productos ecológicos.

Son productos libres de químicos, lo cual ya reduce la contaminación generada en su producción. Son también productos que de por sí se manufacturan con conciencia ambiental, eficientes y sustentables. Además, date cuenta si aportan al comercio justo.

Deshazte de tus productos tecnológicos en centros de acopio especializados.

Encuentra los lugares de recolección en tu ciudad y deja ahí tus pilas, celulares y laptops que ya no tengan uso. En estos lugares, los reciclan correctamente, lo cual reduce la contaminación ambiental y el efecto invernadero.

Recicla papel.

Siempre que puedas, imprime sobre los dos lados de la hoja. E imprime solo la información que te sea absolutamente necesaria.

Separa la basura.

Es verdad que aún carecemos de políticas públicas que ofrezcan una infraestructura de reciclaje a todo dar, pero uno puede desde ya entrar en la costumbre y empezar a andar el camino hacia una mentalidad —como en muchas sociedades europeas— de reciclaje.

Reciclaje para principiantes

· Es importante que las cosas estén bien recicladas para realmente aprovechar los materiales

· Cinco buenas categorías de reciclaje son latas, plástico, papel y cartón, material orgánico y material no orgánico

· Vidrio es vidrio, eso no incluye las tapas de metal. Sepáralas.

· Date cuenta si el envase de cartón o el papel tiene plástico (o es plastificado)… estos pasarían como material no orgánico.

· Limpia los recipientes de vidrio y plástico que vas a desechar con agua.

· Reúsa la basura orgánica en el caso de que tengas un jardín, es bueno para tus plantas y flores. Y si no es así, la basura orgánica es biodegradable y cuando no está mezclada con otros tipos de basura, es buena para el ecosistema. Existe, además, la posibilidad de producir energía a través de biogás a uso de desechos orgánicos.

Evita los productos en spray/aerosol.

Estos productos son muy contaminantes (son una de las razones principales de que se formen agujeros en la capa de ozono). La afectación que producen es tan alta que hay países donde ya están prohibidos (Suecia fue el primero en hacerlo).

Evita el uso del plástico.

Cambia tus enseres plásticos por enseres de madera, bambú, metal, vidrio o cerámica (el cepillo de dientes, el cepillo de cabeza, las tablas de cocina o los recipientes) y dile no a los sorbetes (si en verdad lo necesitas, hay sorbetes metálicos de larga duración). En cuanto al plástico, también hay países que ya lo están prohibiendo.

El plástico tarda alrededor de 500 años en desaparecer. Voy a repetir eso: ¡500 años!

Asegúrate de usar un termo, para que no compres una botella de agua tras otra (así reduces el consumo de plástico). Otra gran manera de cuidar los recursos es tener un filtro de agua en casa.

Usa menos agua.

Cierra la llave cuando te lavas los dientes, no abras la llave completamente cuando te lavas las manos o lavas los trastes. Hack extremo: utiliza un balde con agua para remojar los trastes antes de lavarlos. Hack ultraextremo: Si bien hay quienes se bañan pasando un día para ahorrar agua, puedes ducharte con un balde en la ducha. Cuando se llene el balde ya puedes ir terminando la ducha ¡y el agua en el balde lo guardas y lanzas por el escusado cuando tengas que bajar la válvula. ¡Esto ya es una práctica en lugares donde la escasez de agua es una realidad!

Consume menos carne de res.

Somos una sociedad carnívora, pero la producción de carne vacuna es una de las que más consumen energía en el mundo. Cualquier reducción de su consumo es bienvenido para el planeta. ¡Así lo dice Leonardo Di Caprio…!

Consume menos energía.

Apaga las luces en los cuartos cuando no estás en ellos. Mira menos televisión y no la dejes prendida si no estás mirando. Desconecta los electrodomésticos de la pared cuando no los estés usando (no sólo es una buena práctica ambiental, si existen apagones o cambios de voltaje, estás reduciendo el riesgo de que se te dañen).

Bicicletas y canastas orgánicas, una gran combinación. Encuentra dónde puedes adquirir productos orgánicos cerca de tu casa (o a domicilio).

En la ciudad, transporte sostenible.

Camina.

Es muy beneficioso para tu salud (30 minutos diarios harán muy feliz a tu cuerpo) y no produce contaminación. También puedes usar el transporte público o tu bicicleta, pues las tres son excelentes opciones para reducir el consumo de energía y la contaminación (además de ser muy beneficiosos para tu cuerpo).

¡Y claro, usa la bicicleta!

Comparte el auto.

Si más personas usan el mismo auto, se reduce la emisión de carbono. Si puedes recoger a alguien que va al mismo lugar que tú en el camino, es una buena idea hacerlo.

Bota la basura en su lugar

Parece evidente, pero no lo es. Es muy importante que botes la basura en los basureros. Así evitas plagas, enfermedades e incluso contaminación marina. También empiezas a respetar el entorno

Separar la basura es una de las acciones más sencillas que puedes incorporar a tu rutina para cuidar el planeta. Y es también una de las más efectivas.

En el día a día, rutinas sustentables.

Borra tus mails y tus chats.

Aunque no lo creas, el hecho de que dejes que se acumulen en el olvido (gigas y gigas de información que no necesitas) existe un desgaste de energía grande e innecesario para el planeta. Esto es debido a que los servidores se mantienen conectados 24/7 y, con más información, más servidores deben conectarse. Esto se traduce en contaminación (en la última década el consumo de energía subió un 10% al año debido a este simple hecho…)

En resumen: produce menos basura y busca el equilibrio.

Si fumas, guarda tus colillas.

Las colillas de cigarrillo se demoran hasta 10 años en degradarse y la gran mayoría terminan en el mar. Si fumas, asegúrate de botar tu colilla en un basurero y si no hay… ten tu propio contenedor donde guardarlas.

No cargues tus aparatos toda la noche.

Al igual que con los mails, se trata de un desperdicio de energía inmenso y puedes sobrecargar tus baterías y dañarlas. Tampoco dejes los cargadores conectados si no los vas a usar, pues generan ondas mientras están conectados, lo cual puede incluso ser factor de riesgo para la salud.

Cuida tu celular (y equipos electrónicos).

Así no tendrás que cambiarlos seguido. Además, mantén las opciones que no necesitas desactivas, para ahorrar el consumo de energía (brillo de la pantalla, bluetooth y apps por ejemplo).

Cambiar de hábitos se trata no tanto de hacer cosas grandes, sino de hacer cosas pequeñas… y ser constantes en ellas.

Compra consciente

Compra menos y compra cosas de calidad. Puedes ahorrar mucho dinero a la larga si eres estratégico en tus compras. Por evitarte un precio alto, muchas veces se compran cosas que se dañan rápidamente —algunas hechas, precisamente, para que los tengas que volver a comprar en poco tiempo. ¡El desgaste energético de la producción en masa es un gran problema para el planeta y puedes aportar para reducirlo!

Planta uno o más árboles nativos.

Hace algunos años el ecologista suizo Tom Crowther planteó que científicamente plantar un trillón de árboles podría ayudar a revertir los efectos del cambio climático. Plantar árboles es, sin duda, la mejor forma de contrarrestar la emisión de carbono en el aire, especialmente cuando se trata de árboles nativos.

Aprovecha la tecnología y usa aplicaciones que te den ideas de hábitos saludables, ecológicos y creativos (hay cientos de estas disponibles).

No importa si adoptas una sola acción o todas ellas: lo que importa es que cada uno de nosotros haga algo, de manera sostenida en el tiempo. Es el mejor ejercicio de gratitud y cuidado para con lo único que realmente es nuestro: nuestro planeta.

Salvar el planeta 2.0

Para llevar el cometido ecológico a otro nivel, hay muchas acciones a nivel comunitario, social y político importantes que realmente podrían ayudar a contrarrestar el impacto humano frente a la naturaleza. Difunde la voz, involúcrate, exige incluso acciones como éstas de los políticos de turno.

· Respetar los lugares oficialmente dispuestos para la conservación de su hábitat (no realizar actividades nocivas al medioambiente en estos lugares)

· Crear más políticas de protección del medioambiente y difusión de su importancia.

· Apoyar la agricultura orgánica y la permacultura.

· Crear campañas de reforestación masivas a nivel cantonal, provincial y nacional de árboles nativos (no introducidos).

· Crear bosques protectores de amortiguamiento para proteger zonas precarias.

· Incentivar a las comunidades a proteger sus entornos naturales y mantener limpios sus ecosistemas.

· Promover el turismo ecológico para que comunidades puedan percibir ingresos a través de la conservación de sus ecosistemas.

· Desmotivar la tala de árboles.

· Invertir en el desarrollo e investigación de métodos de energía renovable con sus debidos análisis ecológicos (y respetar estos análisis).

Eso es solo la punta del iceberg. ¡Siempre se puede hacer algo para defender nuestra naturaleza!

¡Feliz día Tierra!

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