O aves o nada

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En Galápagos todos somos “birdwatchers”. Para no serlo tendríamos que andar con los ojos vendados. Esto es tan cierto que podríamos decir, incluso, que si sufres de un extraño caso de ornitofobia, ¡Galápagos es una pésima idea!

Las aves son uno de los imanes turísticos de Galápagos, una de las razones por las que personas de todo el mundo viajan miles de kilómetros hasta acá.  Quizás no lo sepan al inicio, pero es así. Los Piqueros Patas Azules, los pingüinos, el célebre Cormorán No Volador, el Albatros… No sólo son “observables”, uno puede llegar a verlos en su mayor intimidad: remilgando sus nidos, atendiendo y alimentando a sus crías o seduciendo a sus parejas con elaborados galanteos. Para ver estos prodigios, hay que estar en el momento preciso y el lugar indicado. Hay fechas de cortejo para cada especie.

Fragata Magnífica.

Cuando te empieza a interesar el asunto, te das cuenta que todas las especies que podrías quizás encontrar en las islas son de interés. Es bueno saber que el número de aves registradas en el archipiélago es manejable (sólo 140). Es interesante saber, además, que son alrededor de 30 aves endémicas (especies que no existen en ningún otro lugar del mundo) y otras pocas endémicas reproductivas (aves que sólo se reproducen en las islas pero por su naturaleza pelágica pueden hallarse fuera de este territorio). No es un número muy grande y si visitas los lugares adecuados, quizás encuentres una buena cantidad de ellas. No son para nada escondidizas.

Piquero Patas Azules.

Por otro lado, hay muchas otras aves residentes no endémicas que enriquecen la experiencia por su belleza y por la posibilidad tan única de verlas como todos soñarían hacerlo y pocos podrían en la vida real. Hasta los más asiduos pajareros te lo envidiarían. El elegante rabijunco, volando a pocos metros del observador, su larga cola agitándose como un banderín al viento; los preciosos Flamencos Americanos, con sus espigadas piernas y cuello curvilíneo; el Búho Orejicorto, un depredador feroz que te quedará viendo con sus inmensos ojos amarillos en plena luz del día o el fabuloso Ostrero Americano, un ave playera con una pico largo y rojo, inolvidable; sin mencionar las tres especies de piqueros (Patas Azules, Patas Rojas y Nazca) que protagonizan muchas de las salidas y las Pardelas de Galápagos, que parecen estar caminando en puntillas sobre el agua.

Cuando venir y dónde ir para ver algunas de las especies más importantes… en su momento más revelador…

Pingüino de Galápagos

Isabela, Fernandina: Común desde febrero a agosto.

Bartolomé: Ciclo de reproducción de septiembre a enero.

Fregatas

Genovesa: Machos inflan sus bolsas guturales en marzo, abril.

North Seymour: Machos inflan bolsa gutural en junio, crías nacen en agosto.

Albatros Ondulado

Española: Presentes mediados de marzo a mediados de enero (cortejo en abril).

Piquero Patas Azules

North Seymour, Española: Cortejo es común en abril y crías nacen en agosto.

Flamenco Americano

Isabela (Puerto Villamil), Floreana, Santa Cruz (Cerro Dragón): Baile de cortejo en julio y agosto.

Cormorán No Volador

Fernandina: Cortejo y animación en julio.

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