La Burguesa, conocida por sus creaciones gourmet y su gran ambiente, está nuevamente causando sensación en la escena culinaria de la ciudad. En su nueva ubicación, no solo está llevando sus singulares variedades de hamburguesas a un público más amplio, sino que también está ampliando su menú para deleitar los paladares con una variedad de nuevas ofertas. ¿La novedad más emocionante? Su marca Massa, pizzas de corte napolitano, inolvidables, junto con otros platos muy especiales como las deliciosas croquetas de risotto bañadas en salmorejo… dan ganas, ¿no cierto?
¿Nueva ubicación?
“¡Qué alivio!”, me dije al entrar en las nuevas instalaciones, toda modernas, con chimeneas que guindan del cielo raso, con muchas lindas plantas bordeando las ventanas que dan a la calle Cordero y un decorado moderno y elegante. ¡Qué alivio que La Burguesa no haya desaparecido del mapa de Quito; que no haya decidido “jubilarse” al “valle”, manteniendo aún un excelente local en la zona norte de la ciudad.
—¿No sabías? —me dice, perplejo, el dueño del restaurante, Martín Lira, ante mi emoción de re-encontrarme con este atesorado lugar: —ya tenemos varios meses acá.

Siempre fue mi hamburguesería preferida. Por el ambiente. Por la calidad de los ingredientes. Por el hecho de que cada día molían la mejor carne y tenían las mejores papás fritas del país (las de trufa). Y claro, el sabor; la combinación de sabores; las cebollas caramelizadas; el queso holandés; la simpatía tanto de Martín como de María Elena Proaño, quienes comandan este barco.
Contra todo pronóstico, se les ocurrió un día proponer hamburguesas chic al público de Quito. Hay que remontarnos más de una década en el pasado, cuando una hamburguesa no podía ser sino comida rápida, algo que no podía costar más de un par de monedas de a dólar y se servía en huecas o, si acaso llegaba al menú de restaurante, era un añadido obligado o una alternativa para niños. ¿Un lugar con solo hamburguesas? No hay duda que fue una propuesta visionaria.
Todos les dijeron que estaban locos si pensaban que un restaurante hecho y derecho podía sobrevivir exclusivamente de hamburguesas. Que el menú solo tuviera eso. Martín sabe cocinar. Eso es lo que estudió. «¿Por qué estaba perdiendo el tiempo?» (y esas eran las opiniones de quienes querían que le fuera bien).
Bueno, ahora podemos contar la historia. Probó a todos que estaban muy equivocados si pensaban que un restaurante con solo hamburguesas no pegaría centro en los paladares de los quiteños. En pocos años, La Burguesa se volvió un estandarte, un lugar para divertirse, para comer bien, para deleitarse con toda la técnica y conocimiento gastronómico que involucra hacer una buena hamburguesa. Y todos, de pronto, se “subieron a la camioneta”… pues este plato poco apasionante rápidamente pasó a ser comida de lujo, un plato estrella. Pero claro, nada como una «hamburguesa de La Burguesa». El nombre lo dice todo. La más sofisticada de todas.

Un nuevo capítulo
La trayectoria de La Burguesa comenzó con una misión simple pero ambiciosa: redefinir la experiencia de comer hamburguesas en Quito. Hoy, la apertura de esta nueva ubicación marca un hito en la historia del restaurante, reflejando su creciente popularidad y compromiso con la excelencia culinaria.
Porque ahora hay más. Con la nueva ubicación, se ha incorporado al menú las pizzas de Massa (otro proyecto de Martín y María Elena), una pizzería que ofrece el mismo nivel de calidad y creatividad que sus fans han llegado a atesorar. Massa se especializa en recetas artesanales, elaboradas con una perfecta combinación de técnicas tradicionales napolitanas y sabores modernos. Desde la clásica Margarita Fior di Latte, la Genova, con pesto y cebolla, la Maiale, con salchicha italiana hasta creaciones únicas como la Trufa funghi y su increíble pizza blanca con queso manchego, pistachios y aceitunas… Massa ofrece una pizza para cada paladar.

Nuevos Destacados del Menú
La expansión no se detiene en las pizzas. El nuevo menú de La Burguesa es una aventura culinaria esperando ser explorada. Entre las novedades más destacadas están las croquetas de risotto en salmorejo, deliciosas mollejas, camarones apanados… e increíbles cervezas artesanales que van como anillo al dedo con cada plato. Para cerrar, una excelente selección de postres… y te aseguras de que cada visita sea una fiesta para los sentidos.
LA BURGUESA
Luis Cordero, entre Isabel La Católica y Avda. 12 de Octubre (frente a Swissotel)
Facebook: laburguesaquito






