Guía práctica de Puerto Ayora e isla Santa Cruz, Galápagos

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Una ciudad en medio del mar

Puerto Ayora es el puerto principal del archipiélago de Galápagos. Hace cien años, no había ni un alma en esta isla. De hecho, era un lugar donde se dejaba a su suerte a delincuentes y personas indeseables de las tripulaciones de alta mar.

Una preciosa endémica de Galápagos (la lagartija de lava) en playa Garrapatero (PH Jorge Vinueza)

Hoy, es la ciudad más grande de Galápagos, donde se concentra la mayor actividad turística de las islas. Los cruceros solo realizan un breve escala en el pueblo, para visitar el Centro de Investigación Charles Darwin, donde podrás ser testigo del programa de rehabilitación de tortugas gigantes (y donde vivió sus ‘años dorados’ el recordado y célebre Solitario George).

Pero una estadía en tierra ofrece la oportunidad de conocer de verdad la hermosa isla de Santa Cruz, sentir su vibra insular y disfrutar de todas las posibles visitas que ofrece. Puedes hacer click aquí para descubrir algunos atractivos de Puerto Ayora en nuestro mapa interactivo.

Piensa en Villa Escalesia, una estadía que te ofrece versatilidad en Puerto Ayora.

En esta breve guía, te contaremos más sobre esta fabulosa isla, para que te informes y puedas organizar una fabulosa estadía en este destino único de Galápagos.

Tips gastronómicos
> Pide la refrescante jarra de limonada de Lo y Lo (acompañando tu delicioso seco de chivo o camarones al ajillo)… ¡los limones de Galápagos son toda una experiencia!
> Al lado de Lo y Lo, está Galápagos Deli, un lugar ideal para un cremoso helado.
> El segundo piso del supermercado al extremo oeste del puerto es ideal para pedirse unas cervezas y patacones para terminar el día.
> Si te quedas en una habitación con cocina o alquilas una casa, busca pescado fresco —atún albacora, pez brujo, dorado —y la prehistórica Langosta de Galápagos (en temporada) en Pelicán Bay, el pequeño muelle-mercado pesquero de la calle Charles Darwin.
> Los desayunos del Hotel Silverstein son muy completos y para yogur helado
No te pierdas los corviches y sánduches de chancho de la carreta que se para frente al muelle.
> La calle de los Kioskos sirven langosta y pez brujo a la parrilla. También están los populares encocados de William.

puerto ayora
La calle de los Kioskos en Puerto Ayora

Atractivos populares desde Puerto Ayora

El tour de la Bahía
El agua parece una bola de cristal que según observas va revelando secretos. Manchas y sombras se convierten en galantes tortugas marinas y hermosas rayas dálmata que suben y vuelven a las profundidades. El Tour de la Bahía te lleva más allá de la Playa de los Alemanes hacia el “túnel del amor” y la “playa de perros”, paisajes que inspiran aún más de lo que ya inspiran sus fantásticos nombres… Generalmente, la visita culmina con un chapuzón en las paradisiacas “Grietas”… un excelente paseo de introducción.

Los túneles de lava
Hay pocas visitas que revelan con mayor dramatismo la realidad volcánica de las islas Galápagos. Los llamados “túneles”, que parecen grandes cuevas, son en realidad inmensas burbujas de lava ardiente que al enfriarse han quedado huecas por dentro. Uno está, en efecto, atravesando el propio movimiento del flujo del magma volcánico cuando caminas de una apertura a otra de estos túneles… Hay varios en Santa Cruz. Uno de los complejos más especiales es accesible desde el Hotel Royal Palm, pero también es interesante visitar el túnel de Primicias, combinando la visita con la finca.

Pelican Bay y sus pelícanos, siempre pidiendo un bocado de los pescadores (PH: Jorge Vinueza)

Fincas y tortugas
Una de las actividades más populares de Santa Cruz es visitar las distintas fincas de las tierras altas. Ofrecen almuerzos, souvenirs y la posibilidad de acercarse a las estoicas tortugas Galápagos en un estado de semi cautiverio. La visita es imprescindible con niños. Se asombran del tamaño, de verlas en espacios abiertos (no como en la Estación Charles Darwin), se asombran de sus caritas, de sus resuellos, de los diseños de sus caparazones y es un momento propicio para comentar los temas de conservación en torno a la especie. Visita Primicias (con sus túneles de lava), El Chato o Manzanillo.

Chocolate y caña
No dejes la isla sin llevarte el saborcito de su tierra: su chocolate, café y, sobre todo, una botella de su aguardiente artesanal. Si tienes tiempo para hacer un desvío, visita el proyecto agroturístico de El Trapiche, entre Bellavista y El Cascajo (vía a Playa Garrapatero) donde la familia te mostrará el proceso de producir su café (cosechar, tostar y claro, probar) al igual que el excelente aguardiente…

Los Gemelos
En pleno corazón de la isla —en efecto, a un lado mismo de la carretera principal entre el Canal de Itabaca y Puerto Ayora —estas hendiduras geológicas cuentan la historia de un derrumbe épico. Su abismo, proporcional en su profundidad a su orgulloso pasado de montaña, ha sido colonizado por un tupido bosque de Scalesia, sus paredes de piedra siempre una visión asombrosa que vale la pena admirar en calma y silencio.

Hacer snorkelling en cualquier oportunidad te ofrece un vistazo a un mundo maravilloso!

Camino a cerro Mesa y playa Garrapatero
Garrapatero es una playa de un color de agua profundamente turquesa que de alguna manera uno siente nunca tuvo en frente antes en su vida. No parece agua caribeña, ni siquiera agua de otras partes de Galápagos. Su arena es dorada y su extensión es imponente, ubicado en una zona de la isla lejana que no recibe tanto turismo como Tortuga Bay. Puedes andar en kayak o simplemente disfrutar del extenso mar.

Es el final ideal a un día de visita a Cerro Mesa, el cráter más grande de Santa Cruz, con un paisaje similar al de los Gemelos y un bosque de Scalesia que ha colonizado el interior. En la zona también podrás encontrar tortugas gigantes. Playa Garapatero es, además, un popular destino para recorrer en bicicleta, empezando desde el pueblo de Bellavista, con un buen paseo en bajada durante dos tercios del camino.

Islas cercanas y sitios de visita en yate

Bachas y Cerro Dragón
Una playa que revela ruinas de la Segunda Guerra Mundial: los famosos “barges” que los estadounidenses dejaron atrás al abandonar las islas. Notaras los esqueletos de embarcaciones untadas a la arena. La playa es perfectamente blanca y extensa, por ende muy querida por las tortugas marinas que la han hecho uno de sus principales centros de anidación.

Continuando al oeste por la costa, se llega a Caleta Tortuga Black, un pequeño manglar visitado por tortugas marinas adultas (por ende, el nombre) y aún más al oeste está el famoso Cerro Dragón, uno de los sitios en Santa Cruz donde se pueden ver iguanas terrestres en dirección al fotogénico cerro (que se asemeja a la espalda de un dragón o de una iguana… ¿existe una diferencia?) y flamingos en el pequeño pantano salobre…

Una de las postales de Galápagos, isla Bartolomé y su Roca del Pináculo (PH: Jorge Vinueza)

Bartolomé: La postal y los pingüinos
Avanza el barco como un imán hacia la gran roca que se levanta de las profundidades, la Roca Pináculo, ícono de la isla y quizás el ícono más fotografiado de todo el archipiélago. Para conseguir la fotografía tendrás que subir las (casi) cuatrocientas gradas de madera hasta la cima, pasando por terrenos marcianos donde los extraños arbustos de Tiquilia se revelan como primitivas pelusas de vida, transportándonos a la Era Paleozoica temprana, con la vista de islotes cercanos sobre el extenso planeta de agua que te rodea, incluyendo las corrugadas extensiones del fabuloso campo de lava de la vecina isla Santiago.

La vista es increíble, en realidad, pero todos apuntan sus iPhones a una cosa en particular, la Roca Pináculo desde el mirador, un monolito separado del acantilado que lo formó, que, cuenta la leyenda, fue en realidad tallado por soldados americanos que realizaban prácticas de tiro al blanco en el lugar, cuando ocupaban la isla de Baltra durante la Segunda Guerra Mundial. De aquí, querrás volver a la costa para revolcarte como los lobos marinos en esa preciosa playa dorada y buscar especies fluorescentes bajo el agua (como los peces loro rojos y turquesas) con la posibilidad de cumplir un sueño: ¡ver (e incluso nadar) con pingüinos de Galápagos!

Sombrero Chino, fenómeno insular
Uno puede jugar, a bordo de cualquier flete o yate que te transporta de una isla a otra en Galápagos, a identificar formas de los promontorios marinos. Una plancha, una resbaladera, un león dormido o este islote único, el Sombrero Chino. Sesuvium rojo y anaranjado suele escoltar la caminata hacia la pequeña meseta en la mitad del promontorio, donde quizás tengas la suerte de ver un Gavilán de Galápagos. También es buen lugar para snorkelling, conocido por los amigables lobos marinos que pueblan su cristalina playa de arena blanca.

North Seymour, aves y más aves
Las colonias de aves de North Seymour son legendarias. Acá está la hermosa gaviota tijereta, la fragata y su macho de portada que en temporada de anidación despliega su famosa bolsa gutural escarlata y claro, el bailarín más cachín de toda la isla, el Piquero Patas Azules macho, con sus brillantes zapatillas celestes. Claro, es importante saber las épocas reproductivas de las especies para saber a qué atenerse cuando visitas. Te seguirán pichones, estarás tan cerca de las fragatas que conocerás el verdadero color de sus alas (pista: no son simplemente negras) y quizás tengas la oportunidad de ver a los despeinados piqueros adolescentes, recién caídos del nido…

Plaza Sur, un muñón de mar lleno de vida
Plaza Sur es un ejemplo exagerado de lo que puede ser la azarosa historia de la supervivencia en la naturaleza y de cómo, a través de esta historia, una colección única de especies termina coexistiendo en lo que viene a ser tan solo un muñón perdido del océano. No toma ni media hora recorrer la isla entera a pie, pero en ella encontrarás varias historias únicas, algunas tan inusuales que solo las podrás ver si llegas hasta aquí.

En Plaza Sur hay iguanas tanto terrestres como marinas, pero a diferencia de otras islas donde hay estas especies, aquí no hay espacio alguno que las separe y por ello también encontrarás las extrañas iguanas híbridas, ¡el cruce inusitado entre las dos especies de iguana de Galápagos! También encontrarás lobos marinos solteros que no han logrado —algunos nunca lo lograrán —salir victoriosos de un enfrentamiento con el macho alfa que domina los harems de otras costas. Estos perdedores empedernidos comparten su melancolía con los hermosos rabijuncos sobre un dramático acantilado ubicado en la parte más alta de la isla.

Rabijuncos… hermosas aves marinas en Isla Plaza Sur

Pero quizás uno de los puntos más dignos de tu Instagram no es un animal, sino una planta: el sorprendente Sesuvium, que según se intenisifica la sequía, pierde toda su clorofila y cubre casi la totalidad de la isla en colores inauditos: amarillos, anaranjados, rojos, morados, violetas…

Santa Fé y su rey iguana
Esta pequeña isla, plana y a primera vista desértica, parece guardar un tesoro inestimable en sus entrañas. Por lo menos, la cantidad de lobos marinos que impiden el paso al llegar a su costa nos hace pensar que serán el primer escollo por sortear para encontrarlo. Gigantescos cactus Opuntia, en realidad los más grandes de todo el archipélago, son el primer indicio de que algo repta tierra adentro. Son monstruosas iguanas terrestres las que se alimentan de los inmensos discos espinosos. Feroces, los machos pueden luchar durante horas para demostrar quién es el más fuerte, persiguiéndose con saña y lanzándose incluso por barrancos para, al caer, sin perder un instante, volver al ruedo.

Esto sucede a vista y paciencia de quien quiera ver el espectáculo. ¿Quién será “King Koopa” de esta isla… quién será su dueño reptil? En realidad, la iguana terrestre de esta isla es una especie endémica de la misma, más blanquinosa y de nariz más chata que su pariente del resto del archipiélago. Después, puedes visitar un espectacular bosque de Opuntia (algunos cactus llegan a una altura de cinco metros) donde a veces se posan Gavilanes de Galápagos. También, por otro sendero, existe un mirador en la parte alta de la isla.

Island hopping

Uno puede siempre extender su estadía para llegar a los puertos de las islas Floreana, Isabela y San Cristóbal, las otras tres islas con infraestructura turística en Galápagos (para mayor información de estas islas, puedes referenciar las revistas de Ñan 10, 18 y 32).

Todas las islas están ofrecen conexión vía lanchas (que en habla galapagueña se conocen como “fibras”) que cruzan mar abierto para llegar a ellas en pocas horas.

De junio a septiembre, cuando los mares se vuelven más movidos, estos viajes inducen al mareo seguro. Siempre planea quedarte al menos una o dos noches en la isla que visitas; no recomendamos viajes de un solo día (especialmente si visitas Isabela). Isabela, San Cristóbal y Baltra también están conectados por aviones ligeros operados por compañías aéras como Fly Galápagos o Emetebe. Los vuelos pueden proporcionar algunas vistas maravillosas de las islas, pero la disponibilidad y la operación de los vuelos son inciertas. Para personalizar tu viaje, contáctanos por WhatsApp.

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