Caminante, sí hay camino: una guía de trekking

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«Las montañas me llaman y debo irme»

Desde el inicio de nuestra historia hemos sido exploradores, navegantes y caminantes por excelencia. Desde siempre nos hemos entregado a la tan sencilla (como antigua) tarea de recorrer senderos…

Siendo caminantes de cepa, hemos integrado esta actividad al ritmo moderno en el que desarrollamos nuestro día a día; y es que el trekking, el hiking, el senderismo, la caminata… son actividades que pueden ser realizadas por todos los integrantes de una familia, incluidas mascotas. Si ya escuchaste el llamado y quieres iniciarte, es importante tomar en cuenta algunos puntos.

Uno de ellos es saber la diferencia entre trekking y senderismo (hiking). El senderismo, como lo dictamina su nombre, se basa en senderos preestablecidos y en general se trata de una actividad más relajada. Normalmente son trayectos conocidos, algunos muy bien mantenidos, con su nivel de infraestructura, incluyendo puentes, barandas, escalinatas. Suelen empezar y terminar en el mismo lugar.

El trekking se lo realiza por caminos agrestes y sin señalizar o por lugares donde no existen caminos. Son excursiones que se practican en todo tipo de terrenos y que por estas dificultades implican mayor esfuerzo físico y experiencia.

1) ¿Cómo empezar?

Lo más importante es conocerte. Saber cuál es el ritmo adecuado para ti, sentir que tu cuerpo y mente se van alineando con el mundo al ritmo de la respiración. Si vas muy de prisa es posible que te “quemes” y desistas de retomar la actividad; y, si vas muy lento podrías aburrirte y perder el encanto… o llegar tarde a tus objetivos, complicando la actividad. Con el devenir de las caminatas descubrirás muchos factores de ti mismo. Esa es parte de la maravilla del trekking. Y eso, conocerte, saber tus límites y cuándo y cómo los puedes ir extendiendo, te harán sentir más seguro en cada salida.

La premisa del senderismo y del trekking debería ser la misma: el disfrute. Para lo cual lo más importante es aprovechar tus capacidades y también asumir tus limitaciones

2) Estado físico y experiencia al aire libre

Si no estás acostumbrado a realizar mucha actividad física, debes escoger rutas de menor dificultad al inicio, las cuales deben adaptarse a tus necesidades.

Si realizas actividad física moderada, pero no tienes experiencia en actividades al aire libre, no te expongas a riesgos innecesarios.

Si utilizas bastón, muletas, prótesis o silla de ruedas, infórmate sobre los lugares que presenten más facilidades para tus recorridos.

Si con el paso del tiempo has ganado experiencia en actividades al aire libre y te conoces muy bien, no dejes de aprender e impulsarte hacia nuevos retos y rutas.

3) Vestimenta y equipo adecuados

En climas fríos el secreto es permanecer seco y abrigado. Para climas calurosos es importante, entre otras cosas, usar materiales de secado rápido. Te recomendamos vestirte por capas o estilo ‘cebolla’, como lo llamamos aquí: este sistema te facilitará acoplarte a las actividades que realizas, cambios de temperatura tanto internas como externas y a condiciones climatológicas. De esta forma podrás mantenerte cómodo durante más tiempo.

¿Y si me olvido de algo? Imagina vestirte de pies a cabeza. Este simple ejercicio facilita el acordarte de llevar lo necesario. Ayuda mucho saber con qué clima vas a contar durante tu caminata. En Ecuador el clima es poco predecible, pero podemos guiarnos por las estaciones secas o de lluvia para escoger mejor nuestra indumentaria y equipo.

A continuación, te detallamos una lista de artículos que consideramos importantes:

  • Poncho de aguas
  • Mochila cómoda, de preferencia con protector de lluvia
  • Zapatos cómodos
  • Botas de caucho (si vas a un lugar lodoso)
  • Linterna frontal y pilas de repuesto
  • Gorra, gorro de abrigo
  • Gafas y guantes
  • Chompa de fleece y chompa impermeable
  • Bastones de trekking
  • Medias cómodas y medias de cambio
  • Silbato de emergencias
  • Navaja multiusos
  • Libreta pequeña y lápiz o esfero
  • Botella de agua
  • Bloqueador solar y bálsamo labial
  • Botiquín de Primeros Auxilios

Si tu idea es acampar durante el trayecto, no olvides:

  • Carpa
  • Aislante
  • Bolsa de dormir
  • Hornilla, ollas, encendedor (que debe estar bien protegido del agua) y utensilios de cocina
  • Plato, taza y cubiertos
  • Bolsas para guardar la basura que generes

No olvides llevar un documento de identificación y dinero en efectivo para cualquier emergencia.

4) Escoge la ruta

Nuestro país ofrece un amplio abanico de posibilidades. Tenemos rutas para todos los niveles, desde senderos autoguiados y muy fáciles hasta treks de varios días de trayecto. Empieza de a poco, escoge rutas que ofrezcan el grado de difi-cultad adecuado para tu estado físico y experiencia. Sé muy cauto si vas a salir con niños. Sin duda aprenderán mucho mientras viven la experiencia y sobre todo se fijarán en cómo actúas. Si tu salida es con adultos mayores, no les exijas más de lo necesario. Recuerda ante todo que el senderismo es una forma de vincularse con la naturaleza y disfrutar del paisaje.

Con estos datos puedes organizar mejor una salida al aire libre:

Tipo de lugar

Es indispensable ser muy cuida-dosos con el medio ambiente alterando lo menos posible sus elementos (te contamos sobre las tendencias de Leave No Trace en las hojas 54-56), que implican plantas, animales, formaciones naturales e infraestructura estatal. No debemos irrumpir en sembríos o invadir propiedades privadas.

Clima

Escoge la época del año que sea la más favorable, especialmente en la Sierra no salgas muy tarde de casa, la neblina puede causar problemas. Toma en cuenta que el clima es poco previsible en nuestro país, así que anda siempre preparado para que llueva por la tarde.

Estado de los senderos

Cuando decidas a qué lugar quieres ir, busca información en cuanto al mantenimiento de los senderos, si es un terreno muy inclinado o no. Si lo atraviesan ríos, o quebradas, etc. Toda la información posible es muy útil.

Si decides salir solo…
Informa a alguien detalles de tu viaje, como nombre del lugar al que irás, posible hora de regreso y cuantos recursos llevarás contigo. Recuerda que el número único de emergencias es el 911.

5) Hidratación y alimentación

Mantenernos hidratados y bien alimentados es parte esencial del viaje. La comida de marcha o ‘cucayo’, como llamamos cariñosamente a las delicias que llevamos al campo, hace que el viaje ya sea éste corto o largo nos anime a continuar, te dará el empujoncito cuando sientas que ya no puedes más o será tu cómplice al ‘reservar’ ciertos manjares en algún bolsillo secreto de tu mochila.

Desayuna siempre. Si la salida es muy temprano en la mañana ten a la mano sánduches y un buen jugo. Realiza las compras antes del viaje. Compra lo que más te gusta comer y sea fácil de preparar. Planifica cada comida teniendo en cuenta la distancia de la ruta y el clima que hará.  Al empacar tus alimentos, protégelos bien.

Consume grasas cada 45 a 90 minutos. Para ello lleva barras energéticas, embutidos y chocolate; recuerda que producimos el mejor cacao del mundo.

El agua no debe faltar. Puedes saber si estás bien hidratado fijándote en el color de tu orina. Si el color es claro y sin olor, vas bien. Si, por el contrario, es escasa, amarilla y de olor intenso, debes hidratarte más. Recuerda no experimentar con ningún alimento nuevo en grandes expediciones. Cada organismo reacciona de una forma diferente.

Llegada la noche, no olvides comer proteínas antes de acostarte, asi te recuperaras mucho mejor. Celebra con una rica pambamesa al término de cada jornada. Cada día en la montaña debe ser motivo de alegría.

6) Entrenamiento y orientación

El senderismo y trekking son actividades que se pueden practicar con diferentes niveles de dificultad, desde senderos autoguiados hasta rutas con necesidad de mapas y brújulas o GPS… Lo más importante es no exponerte a peligros innecesarios.

Para largos recorridos por terrenos y distancias que exigen un alto grado de preparación y para los cuales no se contraten guías expertos del camino a andar, es necesario tomar cursos que incluyan lectura de mapas y primeros auxilios para entonces poder ser autónomos en nuestro recorrido. Actualmente los celulares inteligentes ofrecen una amplia gama de aplicaciones que pueden ayudarte, pero suelen sucumbir con facilidad a las inclemencias del clima, razón por la que no está demás recomendarte la orientación al viejo estilo.

En cuanto a ejercicio se refiere, piensa en una rutina de al menos tres días a la semana de ejercicio físico moderado para mejorar tu rendimiento. Te recomendamos empezar el entrenamiento con al menos cuatro semanas de anticipación a la fecha planificada de salida.

Nunca se recomienda realizar un trek en solitario…
En realidad, el trekking es un deporte de muchos. Así el equipo se cuida, halla soluciones en conjunto y comparte condiciones únicas profundamente. Parte de esta enseñanza es poder trabajar en equipo y enfrentar las vicisitudes que te tiende el camino. Por ello, ser un buen ‘trekero’ es ser tolerante, servicial, solidario y un buen compañero. ¡Sí, buenos principios para toda la vida!

Tu Huella
El trekking es una forma de ecoturismo y turismo comunitario. Debemos ser respetuosos de los espacios que visitamos, incluyendo cuando lo hacemos con mascotas. ¡No dejes rastro y no pierdas de vista a nadie!

Botiquín y primeros auxilios

Es importante conocer lo que llevas en un botiquín y saber usar sus elementos. No es tarea fácil. Muchas veces nos dejamos llevar por la comodidad y nos olvidamos de esta piedra angular de las actividades al aire libre.

No existe un botiquín ideal y los elementos pueden variar en cada salida. Sin embargo, nuestras recomendaciones incluyen:

  • Manual de primeros auxilios actualizado
  • Listado de teléfonos de emergencias
  • Papel y lápiz
  • Gasa estéril y vendas adhesivas
  • Esparadrapo
  • Vendas elásticas y vendas triangulares con imperdibles
  • Toallitas desinfectantes
  • Jabón
  • Ungüento antibiótico
  • Solución desinfectante
  • Paracetamol, aspirinas e ibuprofeno
  • Pinzas
  • Tijeras sin punta
  • Bolsas de frío instantáneo o
  • bolsas de calor, desechables  
  • Loción de calamina
  • Termómetro
  • Varios pares de guantes
  • Si estás capacitado en reanimación cardiopulmonar puedes incluir una Mascarilla de RCP.

Al capacitarnos con un curso de primeros auxilios. y mejor aún, si éste es especializado en áreas agrestes, aprenderemos a desarrollar las capacidades necesarias para asistir en la prestación de primeros auxilios a personas lesionadas o enfermas en ambientes naturales (incluyendo uno mismo) y con recursos limitados. Ojo: al servicio de socorro le tomará más tiempo en llegar hasta ti en la montaña que en áreas urbanas.

Con todas estas recomendaciones se logra mantener la armonía entre el excursionista, sus compañeros y el ambiente que lo rodea, para así poder disfrutar al máximo de esta actividad.

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